Próximo Rival

Boca va al Morumbí contra San Pablo y contra su peor racha

El Xeneize defenderá el 1-0 conseguido en La Bombonera con un dato incómodo detrás: lleva diez partidos sin ganar en Brasil, la peor serie de su historia en ese país. Para meterse en semifinales no necesita romperla sí o sí, pero sí demostrar que puede competir afuera sin regalarse.

  • 13/09/2026 • 12:24

Boca llegará al Morumbí con una ventaja mínima, pero también con una estadística que obliga a mirar la revancha con mucha atención. El equipo de Rodolfo Arruabarrena acumula diez partidos consecutivos sin ganar en Brasil, la peor racha de toda la historia del club jugando en ese país. 

El último triunfo fue el 2 de diciembre de 2020, cuando Boca venció 1-0 a Internacional en Porto Alegre por los octavos de final de la Copa Libertadores, con gol de Carlos Tevez. Después vinieron diez presentaciones sin victorias, una seguidilla que superó incluso las peores marcas anteriores del club: ocho encuentros entre 1993 y 1997 y siete entre 2012 y 2019. 

El dato impacta todavía más cuando se mira el balance: en esos diez partidos Boca recibió 16 goles y convirtió apenas cinco. Hubo derrotas duras, eliminaciones, empates que terminaron sirviendo y hasta noches memorables como la clasificación por penales contra Palmeiras en 2023, pero ninguna victoria durante los 90 minutos. 

Ahora llega San Pablo.

Y acá conviene marcar algo: Boca no está obligado a ganar en Brasil para clasificarse. El 1-0 conseguido en La Bombonera significa que un empate alcanza para avanzar a semifinales de la Copa Sudamericana. 

Pero una cosa es no necesitar ganar y otra muy diferente viajar pensando solamente en aguantar.

Ese sería el error.

Ya hablamos varias veces de la deuda que tiene este Boca cuando sale de casa. El equipo del Vasco encontró mejores respuestas en La Bombonera que como visitante y, precisamente por eso, el partido del Morumbí puede convertirse en una prueba mucho más importante que cualquier estadística.

No necesitamos que Boca salga desesperado a cortar una racha histórica.

Necesitamos que salga a jugar.

Que entienda cuándo bajar el ritmo, cuándo juntar líneas y cuándo atacar. Que no entregue la pelota durante 90 minutos ni invite a San Pablo a vivir permanentemente alrededor del área. Porque defender un 1-0 de esa manera contra un rival brasileño, en su cancha y con toda la presión encima, sería jugar con fuego.

La ventaja conseguida en la ida es importante, pero está lejos de ser definitiva. Miguel Merentiel marcó el único gol en La Bombonera y Álvaro Montero tuvo intervenciones importantes para sostener el arco en cero. Boca ganó un partido parejo y llega a Brasil con algo para cuidar. 

El desafío será no convertir esa ventaja en una excusa para renunciar a atacar.

Y ahí Paredes puede volver a ser fundamental. En estos partidos necesitamos al capitán no solamente para recuperar o meter, sino para tener la pelota cuando San Pablo intente llevarse puesto a Boca. Si el equipo consigue superar la primera presión, seguramente aparecerán espacios que en La Bombonera no existieron.

San Pablo tendrá que buscar.

Eso también puede jugar a nuestro favor.

Cuanto más avance el partido sin conseguir el empate, mayor será su necesidad y más espacios tendrá Boca para lastimar. Ahí Merentiel, Velasco, Villa o quien termine acompañando arriba tendrán que ser inteligentes. Un gol de Boca cambiaría completamente el desarrollo de la serie y obligaría al conjunto brasileño a convertir dos para forzar los penales.

Por eso no queremos un Boca escondido.

Arruabarrena fue claro después de la ida cuando dijo que solamente se habían ganado los primeros 90 minutos. También avisó que irán a Brasil “con nuestras armas”. Ahora tendrá que demostrarlo.

Porque esta racha brasileña tiene una particularidad: no todos esos partidos fueron malos.

Boca empató 1-1 contra Palmeiras en 2023 y después avanzó por penales a la final de la Libertadores. También igualó 0-0 con Atlético Mineiro en 2021 y con Corinthians en 2022. Es decir, hubo noches donde no ganar igualmente permitió competir y hasta clasificarse. 

Eso también sirve para poner las cosas en su lugar.

Romper la racha sería hermoso. Ganar en el Morumbí y meternos en semifinales sería un golpe enorme. Pero la prioridad no es mejorar una estadística: es eliminar a San Pablo.

Si eso ocurre empatando, nadie debería lamentarse porque el registro negativo continúe.

Lo que sí queremos ver es un equipo capaz de plantarse.

Porque si Boca pretende volver a ser protagonista internacional, tarde o temprano tiene que recuperar esa sensación que durante tantos años lo hizo especial: viajar a cualquier cancha del continente sabiendo que podía ganar.

Hoy la historia reciente dice otra cosa.

Uno por uno, los partidos que conforman la peor racha de Boca en Brasil

  • 13/01/2021 - Santos 3-0 Boca | Semifinal (vuelta) Copa Libertadores 2020
  • 11/05/2021 - Santos 1-0 Boca | Fase de grupos Copa Libertadores 2021
  • 20/07/2021 - Atlético Mineiro 0 (3) - 0 (1) Boca | Octavos de final (vuelta) Copa Libertadores 2021
  • 26/04/2022 - Corinhians 2-0 Boca | Fase de grupos Copa Libertadores 2022
  • 26/06/2022 - Corinthians 0-0 Boca | Octavos de final (ida) Copa Libertadores 2022
  • 05/10/2023 - Palmeiras 1 (2) - 1 (4) Boca | Semifinal (vuelta) Copa Libertadores 2023
  • 04/11/2023 - Fluminense 2-1 Boca | Final Copa Libertadores 2023
  • 25/04/2024 - Fortaleza 4-2 Boca | Fase de grupos Copa Sudamericana 2024
  • 22/08/2024 - Cruzeiro 2 (5) - 1 (4) Boca | Octavos de final Copa Sudameric

Diez partidos sin victorias en Brasil, cinco goles convertidos y una racha que ya es récord negativo. 

El martes habrá una oportunidad enorme para cambiarla.

Pero principalmente habrá una oportunidad para conseguir algo mucho más importante.

Boca va al Morumbí con un gol de ventaja y con una deuda enorme de visitante. No necesitamos héroes desesperados ni un equipo metido abajo del travesaño. Necesitamos personalidad. Si además de clasificar rompemos la peor racha de nuestra historia en Brasil, mejor todavía. Pero primero está lo esencial: volver de San Pablo siendo semifinalistas.