Próximo Rival

Boca recupera dos titulares para la batalla en el Morumbí

Arruabarrena volverá a poner lo mejor para defender el 1-0 conseguido en La Bombonera. Montero regresa al arco y Milton Delgado dejó atrás la lesión muscular para meterse nuevamente en el mediocampo junto a Paredes y Ascacíbar.

  • 14/09/2026 • 07:59

Boca ya dejó atrás el triunfo ante Central Córdoba y ahora todo pasa por San Pablo. Este martes, en el Morumbí, el equipo de Rodolfo Arruabarrena se jugará el pase a las semifinales de la Copa Sudamericana con una ventaja mínima pero importante: el 1-0 conseguido en La Bombonera gracias al gol de Miguel Merentiel. Y para semejante partido, el Vasco recuperará dos piezas fundamentales. 

La primera es Álvaro Montero. El arquero colombiano ya regresó a Buenos Aires después de viajar de urgencia a su país por el fallecimiento de su abuela, se entrenó nuevamente junto al plantel y volverá a ser titular en Brasil. Había quedado afuera del 3-1 ante Central Córdoba por esa situación familiar, pero ya está nuevamente a disposición. 

Y su vuelta no es menor.

Álvaro Montero se pierde el próximo partido de Boca - TyC Sports

Montero llega en uno de sus mejores momentos desde que se puso nuestra camiseta. Fue decisivo en la clasificación ante Vélez por Copa Argentina, respondió cuando San Pablo apretó en los primeros minutos de la ida y empezó a transmitir una seguridad que durante sus primeros partidos todavía estaba construyendo.

Ahora tendrá una prueba todavía mayor.

Porque jugar en el Morumbí con una ventaja de apenas un gol significa saber que habrá momentos en los que San Pablo empuje y Boca necesite un arquero seguro. No queremos viajar a Brasil para colgarnos del travesaño, pero también sabemos que en una eliminatoria de esta magnitud el arquero puede terminar siendo determinante.

 

La otra gran noticia es la recuperación de Milton Delgado.

El Chelo dejó atrás la distensión muscular que lo mantuvo afuera de los últimos tres encuentros y está nuevamente disponible. Si responde bien en las prácticas finales, reemplazará a Tomás Belmonte y volverá a formar el mediocampo que probablemente más equilibrio le da hoy a Boca: Delgado, Leandro Paredes y Santiago Ascacíbar. 

Y acá hay una diferencia importante.

Belmonte cumplió cuando le tocó y tiene características útiles para determinados partidos, pero Delgado le ofrece al equipo otra dinámica. Presiona, corre, recupera y permite que Paredes no tenga que gastar tanta energía en tareas que deberían quedar lejos de su principal función.

Tener nuevamente al Chelo es recuperar piernas.

Ascacíbar puede ir a cada duelo, Delgado puede achicar espacios y Paredes queda un poco más liberado para hacer aquello que mejor sabe: manejar el partido.

Justamente ahí puede estar una de las claves de la revancha.

Si Boca entra al Morumbí únicamente pensando en defender el 1-0, puede pasarla muy mal. San Pablo tendrá su gente, la obligación de atacar y seguramente buscará jugar mucho más arriba de lo que hizo en La Bombonera. Por eso el mejor escenario no es aguantar 90 minutos: es quitarle la pelota cuando se pueda y lastimarlo cuando deje espacios.

Para eso necesitamos a Paredes.

Y necesitamos que quienes lo rodean le permitan jugar.

Arriba también aparece una decisión interesante del Vasco. La formación que hoy se perfila mantiene a Leonel Flores junto a Alan Velasco y Miguel Merentiel. Es decir que Sebastián Villa, titular en varios partidos importantes durante las últimas semanas, quedaría afuera del once inicial. 

Nos parece lógico si termina ocurriendo.

Flores respondió cada vez que jugó y representa exactamente la intensidad que puede necesitar Boca en Brasil. Corre, encara, ayuda para recuperar y no parece intimidarse por los escenarios grandes. Ya dijimos muchas veces que los pibes no tienen que jugar simplemente porque sean del club, pero tampoco tienen que salir cuando están mejor que quienes llegaron desde afuera.

El puesto tiene que ganarse. Y hoy Flores está haciendo méritos.

La defensa, en principio, será la misma que consiguió mantener el arco en cero durante la ida: Leandro Lozano, Lautaro Di Lollo, Facundo Herrera y Lautaro Blanco. Herrera seguirá teniendo una responsabilidad enorme después de convertirse rápidamente en uno de los jugadores más queridos por la gente. 

Otra vez aparece el Predio.

Di Lollo, Herrera, Delgado y Flores dentro de un posible once para jugar un partido decisivo en Brasil. Y eso también dice algo del momento de Boca. Durante años escuchamos que los juveniles debían esperar, que necesitaban experiencia alrededor o que los partidos grandes no eran el lugar para probarlos.

Está perfecto no regalarles nada. Pero cuando responden, hay que sostenerlos.

El probable equipo sería con Álvaro Montero; Leandro Lozano, Lautaro Di Lollo, Facundo Herrera, Lautaro Blanco; Santiago Ascacíbar, Leandro Paredes, Milton Delgado; Alan Velasco, Miguel Merentiel y Leonel Flores. 

Es, probablemente, uno de los equipos más competitivos que hoy puede formar Arruabarrena. Pero los nombres por sí solos no van a clasificar a Boca.

Hay una estadística que conocemos demasiado bien: desde el regreso del Vasco, Boca viene teniendo enormes dificultades para ganar como visitante y además arrastra una racha particularmente negativa en Brasil. Según TyC Sports, no gana allí desde 2020. 

Esta vez ni siquiera necesita ganar. Pero tampoco puede jugar pensando que alcanza con perder por poco.

Boca tiene un gol de ventaja y debe usarlo con inteligencia. San Pablo tiene que salir a buscar el partido. La obligación es de ellos. Eso debería abrir espacios y ahí aparecerá nuestra oportunidad.

Merentiel tiene que molestar a los centrales. Velasco debe animarse a recibir entre líneas. Flores, si finalmente juega, tiene que atacar los espacios. Y Paredes debe encontrar la pausa suficiente para evitar que cada recuperación termine automáticamente en otra pelota entregada al rival.

Es una noche para jugar con cabeza fría.

El 1-0 de La Bombonera fue importante, pero Arruabarrena ya lo dijo después de la ida: Boca solamente ganó los primeros 90 minutos. Ahora vienen los otros 90, en un estadio lleno y ante un San Pablo que seguramente mostrará otra agresividad.

La buena noticia es que llegamos recuperando jugadores.

Montero vuelve. Delgado vuelve. Los titulares descansaron ante Central Córdoba. Paredes llega cuidado. Merentiel estará desde el comienzo.

Ahora no hay demasiado lugar para excusas.

Boca tiene una ventaja, recuperó piezas fundamentales y llega con lo mejor que tiene. El desafío será demostrar que aprendió a competir lejos de La Bombonera. No necesitamos ir al Morumbí a sobrevivir: necesitamos ir a jugar una serie como Boca y volver de Brasil estando entre los cuatro mejores de Sudamérica.