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Boca se acerca a la Libertadores: la cuenta que ilusiona

El triunfo ante San Lorenzo llevó al Xeneize a 47 puntos en la tabla anual y lo dejó metido de lleno en la pelea por un boleto directo a la Copa Libertadores 2027. La referencia está en los 57: necesitamos sumar diez de los 18 puntos que quedan para alcanzar una cifra que en las últimas temporadas habría sido suficiente.

  • 21/09/2026 • 09:15

Boca tenía que ganar en el Nuevo Gasómetro y lo hizo. El 2-0 frente a San Lorenzo no solamente significó quedarse con un clásico y confirmar la mejoría que viene mostrando el equipo de Rodolfo Arruabarrena: también representó un paso enorme pensando en uno de los grandes objetivos institucionales de este año, volver a jugar la Copa Libertadores. 

Con los tres puntos conseguidos ante el Ciclón, Boca llegó a 47 unidades en la tabla anual y quedó en plena zona de clasificación. El escenario todavía puede modificarse porque algunos competidores tienen partidos pendientes, pero lo importante es que nosotros volvimos a depender fundamentalmente de lo que hagamos durante las seis fechas que restan de la fase regular del Clausura. 

Y aparece una cuenta que permite empezar a ilusionarnos.

Tomando como referencia la temporada pasada, Argentinos Juniors terminó tercero con 57 puntos y consiguió su boleto. Es imposible asegurar hoy que esa cifra vaya a repetirse exactamente porque dependerá de lo que sumen todos los equipos involucrados, pero funciona como un parámetro razonable: alcanzar el 60 por ciento de los puntos disponibles también habría alcanzado para clasificar en las tres temporadas anteriores. 

Boca tiene 47. Le quedan 18 puntos en juego. Por lo tanto, necesitaría sumar al menos diez para llegar a 57.

Traducido a resultados, estamos hablando, por ejemplo, de tres victorias y un empate en las últimas seis fechas. No parece una misión imposible para un equipo que empezó a mostrar otra cara, pero tampoco estamos en condiciones de relajarnos.

Y mucho menos Boca.

Porque si algo nos enseñó este año es que cada vez que parecía haber encontrado estabilidad apareció algún partido inesperado que volvió a complicar el panorama. Ahora existe una oportunidad concreta de dejar de hacer cuentas desesperadas y resolver la clasificación por nuestros propios medios.

El sistema también merece una explicación. La tabla anual suma los puntos obtenidos durante las 16 fechas de la fase regular del Apertura y las 16 del Clausura; los playoffs no cuentan. Los dos mejores ubicados obtienen un lugar en la Libertadores 2027 y el tercero accede a la fase previa. Además, los campeones del Apertura, Clausura y Copa Argentina pueden liberar lugares dependiendo de dónde terminen ubicados. 

Pero nosotros no queremos depender de ninguna combinación. Boca tiene que intentar terminar entre los primeros puestos y entrar directamente.

Después de todo lo que ocurrió durante la temporada, sería demasiado conformista mirar resultados ajenos esperando que otro equipo libere un cupo. Quedan seis fechas y estamos metidos en la pelea. Hay que ir a buscar la clasificación.

Además, el momento futbolístico permite pensar que es posible.

El triunfo frente a San Lorenzo mostró probablemente una de las versiones más convincentes del Boca del Vasco. Leandro Paredes habló incluso de un “partido perfecto” y explicó que el plantel hizo un “clic mental”, agregándole intensidad y predisposición al juego. Más allá de que nosotros podemos discutir si realmente fue perfecto, sí hubo señales claras de crecimiento. 

Y acá Paredes vuelve a ser fundamental. Cuando nuestro capitán está bien, Boca juega distinto. Pero la evolución reciente no pasa únicamente por él. Santiago Ascacíbar empieza a darle otra intensidad al mediocampo, Miguel Merentiel volvió a convertir ante San Lorenzo y varios futbolistas que venían siendo cuestionados levantaron su rendimiento.

Eso es justamente lo que necesitábamos.

Porque durante buena parte del año dependimos demasiado de individualidades y vivimos partido a partido. Ahora Boca tiene la posibilidad de construir algo más estable en el momento decisivo de la temporada.

Y hay otro detalle importante: no existe una sola puerta para entrar a la Libertadores.

Boca todavía compite en la Copa Argentina y también está vivo internacionalmente. Ganar títulos puede modificar completamente el escenario de clasificación. Pero la tabla anual continúa siendo el camino que más depende de la regularidad propia y, por eso, no podemos abandonarlo mientras perseguimos las otras copas. 

Ese será uno de los grandes desafíos para Arruabarrena.

Arruabarrena Boca vs San Pablo

Administrar un plantel que tiene partidos decisivos por diferentes competencias sin tirar ninguna. Boca tiene por delante el cruce contra Racing por los cuartos de final de la Copa Argentina y además está clasificado a las semifinales de la Sudamericana, donde enfrentará a Vasco da Gama. 

Se viene la parte del año donde ya no existen partidos menores. Y eso también cambia nuestra mirada sobre el objetivo.

Boca no puede considerar simplemente “positivo” clasificar a la Libertadores. Boca tiene que jugar la Libertadores. Después de quedar afuera de la edición 2026, volver al principal torneo continental debe ser una obligación deportiva para un club de nuestra dimensión.

Hoy estamos mucho más cerca.

Los 47 puntos conseguidos nos devolvieron a una posición fuerte y la referencia de 57 permite hacer una cuenta sencilla: diez puntos de los próximos 18 nos colocarían en una cifra que históricamente resultó suficiente, aunque la clasificación matemática dependerá de cómo terminen los rivales directos. 

Pero nosotros queremos algo más que llegar raspando.

Queremos que Boca aproveche este momento, mantenga la mejoría y termine el año mirando hacia arriba. Que no necesitemos calculadora en la última fecha ni esperar que otro nos haga un favor.

Quedan seis partidos y 18 puntos. La referencia son diez. Después de tantos golpes y tantas oportunidades desperdiciadas, Boca volvió a tener la Libertadores al alcance de la mano. Ahora depende del equipo agarrarla y no soltarla.