Mercado de Pases

Boca ya piensa en 2027: Galarza quedó primero en la lista

La negociación con Talleres no pudo cerrarse sobre el final del mercado, pero el volante de 24 años sigue siendo prioridad para diciembre. El jugador ya había acordado su contrato con Boca y las posiciones entre las partes quedaron más cerca.

  • 17/09/2026 • 10:00

El mercado terminó para Boca, pero hay una negociación que no parece haber terminado con él. Matías Galarza quedó ubicado como uno de los principales objetivos de la dirigencia para diciembre, con la intención de convertirlo en uno de los primeros refuerzos del plantel de cara a 2027. 

Y esta vez no estamos hablando simplemente de uno de los tantos nombres que aparecen alrededor de Boca.

Hubo una negociación concreta.

La dirigencia presentó una propuesta de cuatro millones de dólares por el 80 por ciento del pase, pero Talleres no aceptó las condiciones. El club cordobés posee el 60% de los derechos económicos de Galarza y el 40% restante continúa perteneciendo al Genk de Bélgica. Además, en las conversaciones apareció la deuda que Talleres mantiene con Boca por Cristian Pavón, estimada en 2,5 millones de dólares, como uno de los puntos que dificultaron el acuerdo. 

Hay, sin embargo, un dato importante pensando en diciembre: Boca ya había llegado a un entendimiento contractual con el jugador. Galarza quería que la operación avanzara y hasta había manifestado su intención de salir de Talleres, pero faltó lo más importante: que los clubes encontraran un punto en común. 

Ahora Martín Arévalo aseguró que las posiciones están “mucho más cerca” que cuando comenzaron las conversaciones y que el mediocampista quedó con “boleto de primera fila” para el próximo mercado. Es decir, el interés no se cayó junto con el cierre del libro: simplemente quedó postergado. 

Y nos parece bien que Boca empiece a trabajar desde ahora.

Porque una de las cosas que más le hemos reclamado a esta dirigencia es precisamente planificación. No podemos llegar a cada mercado sobre la hora, descubrir las necesidades del plantel cuando faltan pocos días y terminar negociando a contrarreloj.

Eso fue justamente lo que ocurrió con Galarza.

La salida de Kevin Zenón aceleró una necesidad que Arruabarrena ya veía en el mediocampo y Boca terminó intentando cerrar una operación importante cuando quedaban horas. No alcanzó. 

Para diciembre tiene que ser diferente.

Si Galarza realmente es un futbolista que quiere el Vasco, si el jugador quiere venir y si Boca considera razonables las cifras, hay varios meses por delante para trabajar la negociación. No debería ser necesario volver a encontrarnos sobre el cierre del próximo mercado discutiendo el último millón de dólares.

El futbolista tiene 24 años, surgió de Argentinos Juniors, fue vendido al Genk en 2022 y regresó al país para incorporarse a Talleres en 2024. Tiene contrato con el conjunto cordobés hasta diciembre de 2028, por lo que tampoco estamos frente a una negociación sencilla ni ante un jugador que pueda presionar por quedar libre próximamente. 

Además, su incorporación tendría sentido desde la construcción del plantel.

Boca tiene jerarquía en el medio con Leandro Paredes, Santiago Ascacíbar y Milton Delgado, pero también necesita recambio. La cantidad de competencias, las lesiones y la acumulación de minutos dejaron en evidencia durante este semestre que el Vasco no dispone de la misma confianza cuando empieza a mirar hacia el banco. TyC Sports señaló justamente que Boca cerró este mercado con un plantel de 29 jugadores y un margen de recambio acotado para afrontar simultáneamente las distintas competencias. 

Se complica lo de Galarza a Boca: por qué podría caerse a pesar del acuerdo con el jugador

Galarza no debería llegar simplemente para sumar otro nombre.

Eso también queremos dejarlo claro.

Durante los últimos mercados Boca incorporó bastante y no todas las incorporaciones terminaron convirtiéndose en soluciones. Comprar jugadores no es lo mismo que reforzar un equipo. El desafío de Riquelme y quienes manejan el fútbol profesional es acertar con futbolistas que realmente necesite el entrenador.

Si Arruabarrena considera que Galarza encaja en su idea, entonces sí aparece una diferencia importante respecto de otras apuestas: habría una necesidad futbolística identificada antes de realizar la inversión.

También será importante el precio.

Talleres ya rechazó cuatro millones de dólares por el 80% y tiene una posición negociadora fuerte porque el jugador posee contrato largo. Boca no debería entrar en una subasta ni pagar cualquier cifra simplemente porque el nombre quedó instalado como prioridad. 

Planificar también significa saber hasta dónde negociar.

Por ahora no existe ningún refuerzo cerrado para 2027 y sería apresurado presentarlo de esa manera. Lo concreto es que Galarza estuvo realmente cerca, Boca acordó las condiciones personales con él y la negociación podría retomarse en diciembre. 

Eso ya representa una ventaja respecto de empezar nuevamente desde cero.

Ahora esperamos que Boca la aproveche.

La temporada todavía está lejos de terminar y hoy la cabeza tiene que estar puesta en los objetivos deportivos que quedan. Pero una dirigencia no puede esperar hasta diciembre para empezar a pensar el plantel de 2027.

Si Galarza es realmente el elegido, hay tiempo para hacer las cosas bien. Negociar, acordar un precio lógico y entregarle al Vasco un refuerzo desde el comienzo de la pretemporada. Boca necesita menos improvisación sobre la hora y mucha más planificación. Diciembre será una buena oportunidad para demostrar que la dirigencia también puede aprender de sus propios mercados.